

Van a tener trabajo los sociólogos para quitarle la raspa y quedarse con lo esencial sobre lo que ha sucedido en España entorno a la final del Campeonato del Mundo de fútbol. Yo me niego a admitir –y creo que no tendrás incoveniente en darme la razón- que el fútbol interese a ese 86% de los espectadores que vieron el partido Holanda-España, o a esos miles (quizá millones) que han sacado una bandera a su balcón o se han pintado en la cara dos rayitas rojas y una gualda y han salido a gritar y bañarse en cualquier fuente de su ciudad. Me cuesta circunscribir la fiebre roja a lo estrictamente futbolístico. Entre otros motivos porque, a mi entender, el equipo nacional no ha podido demostrar en este mundial lo que es capaz de hacer sobre el terreno de juego y porque, además, el partido de la final fue, por decirlo finamente, un derroche de mediocridad. Algunas jugadas dignas de mención, pero poco más. Como dice Franz Beckenbauer, el partido en cuestión “careció de nivel y fue una publicidad negativa para el fútbol”. Aquí deberíamos extendernos en el juego sucio y protestón del equipo nordeuropeo y en el bochornoso ejercicio del árbitro, que fueron quienes abortaron lo que se preveía un espectáculo delicioso, pero eso lo dejamos para otra ocasión. Lo que quiero preguntarme es: ¿por qué el país se ha rendido, casi sin excepción, ante los jugadores que le han representado? ¿por qué se ha paralizado? ¿por qué incluso personas que odian el fútbol han sucumbido a este Mundial? ¿por qué una celebración tan faraónica? Sí, sé que ha sido la primera vez que España gana un Mundial de fútbol. Pero también ha habido primeras veces de otros deportes y no han conseguido entusiarmar a quienes no siguen ese deporte en cuestión: euforia entre los aficionados, alegría entre los demás y poco más. ¿Por qué el fútbol sí y el balonmano, el baloncesto o el atletismo no? ¿Por qué otras muchas noticias de mayor alcance –positivo o negativo- no han conseguido monopolizar portadas, informativos o conversaciones durante, al menos, un mes? (Como ejemplo, véase la entrada anterior en este blog: “Iniesta, en el debut de España contra Suiza” ocupando más y mejor espacio que “El Gobierno generaliza los contratos con 33 días de indemnización” en el periódico generalista de mayor tirada nacional.)
Creo sinceramente que toda la parafernalia organizada tiene menos de logro deportivo -de éxito nacional, por extensión- que de hambre de religión, de ganas de religarse, de sentirse comunidad. No hay más que echar un vistazo a la vida en comunidad. Miras a tu alrededor y te das cuenta de que no sabes quién vive en la puerta de al lado, tus vecinos son esos extraños a los que de vez en cuando das los buenos días. Poco a poco nos hemos (o nos han) individualizado. Nos hemos fragmentado, incomunicado. Y mientras tanto, el panorama se ha ido empobreciendo. Mientras decaía la religión católica ganaba posiciones la religión del absolut business, que ha ido adueñándose de nosotros. Nos prometió salud, amor y felicidad. ¿Para qué creer en un Dios impalpable si había otro tras la vidriera de un centro comercial? Lo que ocurre es que si el primero tardó veinte siglos en mostrarse agotado (no quiero quitarle méritos a la Inquisición), el segundo ha tardado “solo” cincuenta años. A día de hoy, los escaparates relucen vistosos, pero los bolsillos están vacíos. Y así el modelo no funciona. Es como si antaño hubiese habido grandes templos y millones de creyentes, pero pocos sacerdotes. Si el medium no funciona la religión tampoco. Y de ahí la crisis de fe actual.
España es, reconozcámoslo de una vez, un país arruinado. Un país arruinado y endeudado. Los ciudadanos con la banca, la banca con el Estado y el Estado con el mundo. Hay un dato que lo dice todo: la tasa de paro juvenil se sitúa por encima del 40%, barrera que ha atravesado con la única compañía europea de los estonios. Ni Italia, ni Grecia ni sardinas en arenque. España y Estonia. Y nuestro país, además, liderando los países con más paro entre los mayores de 45 años. Sin sangre nueva y sin sangre sabia. Un país, por decirlo rápido, decapitado. Un país, además, sin referentes. ¿A quién admirar de nuestro país? ¿En quién creer? ¿Al presidente del Gobierno, que ha negado la mayor durante varios años consecutivos? Creo que Rodríguez Zapatero tenía que haber dimitido hace ya tiempo porque estoy convencido de que en su partido hay gente más preparada y con menos tendencia a la farsa y la complacencia. Del Bosque podría darle algunas lecciones básicas a ZP. ¿Creer entonces en un líder opositor, en una alternativa? Si les parece, vamos a dejar el humor negro para otras webs especializadas.
Un futuro oscuro y nadie en quién confiar. Sólo así se entiende, creo, ese fervor por la bandera, esa desmedida hermandad y esa satisfacción que no mejora nada nuestras vidas. Es el momento idóneo para los mesías, para los salvadores, aunque hasta la fecha han dejado siempre un mal recuerdo.

Aunque su gran obra maestra, hasta el momento, sigue llamándose Jaime, mi querido amigo Álvaro Romero acaba de parir El artículo periodístico de Joaquín Romero Murube como base fundamental de su obra, una excelente tesis doctoral que próximamente tendrá forma de libro y estará a disposición de cualquier interesado.
El pasado viernes la defendió ante un riguroso tribunal en la Facultad de Comunicación de Sevilla, acto solemne al que asistí personal y gustosamente. La calificación que obtuvo, como no podía ser de otra manera, fue "sobresaliente cum laude".
Mi más jovial enhorabuena.

Al margen de mi trabajo como redactor-guionista en 1001 Noches (Canal Sur 2) comienzo una nueva experiencia como editor de los informativos de fin de semana de Giralda Digital Tv, una cadena que nace con muy buenas intenciones.

Sus llamadas eran siempre alentadoras, vitalistas, invitaban a vivir a toda costa. Sus cartas, diez folios por las dos caras, también. Ella era así: entusiasmo puro. Si no había motivos, los inventaba. El caso era siempre obligarte a sonreír. La suya, además de urgente, era una sonrisa bella. En esta foto la vemos completamente feliz junto al Loco, el hombre a quien adoró por encima de otras muchas cosas. Perseguía sus canciones como pastillitas para el corazón.
También escribía poemas. Los agrupó, cómo no, bajo el título La sonrisa del agua, como el verso de Neruda.
Aunque creo, estoy seguro, que su mejor poema es Natalia.
Y ella, allá donde esté, también lo cree.
¿Verdad Rosa?
Cientos de personas de distintas edades, grados económicos y creencias religiosas hacen cola para despedirse de Vicente Ferrer, un tipo que entregó su piel a los desposeídos, a los intocables.
A ciudadanos como él, creo yo, son a quienes debemos admirar, venerar y, en la medida de lo razonable, imitar.
Descanse en paz.
Hace algunos meses reprobábamos aquí el despilfarro de RTVE. Entonces, la Corporación pública había gastado 750.000 euros en renovar su logotipo a la par que mandaba a paseo a 3.133 trabajadores. Y todo eso a orillas de, quizá, la mayor crisis económica de la Historia. El respetable contribuyente no sacó su cuchara del plato pero imaginamos que debió escocerle tal maniobra administrativa. O, al menos, asombrarle. El pataleo social fue imperceptible, pero es que a estas alturas, para qué quejarse si ya sabemos cómo funciona esto: Hagas lo que hagas, lo interpretarán como quieran.
Ahora es el Ejecutivo quien mete sus narices en la radiotelevisión pública para, supuestamente, ayudar al sector audiovisual español. De un tiempo a esta parte, Uteca, que es la Unión de Televisiones Comerciales, está dando patadas en la puerta de la Moncloa porque dice que sus ingresos publicitarios, a consecuencia de la crisis económica, se han reducido drásticamente. Y, acto seguido, lloran al Presidente para que suprima la publicidad en la televisión de todos. No hay que ser un león para percibir que mienten con descaro. Pruébenlo. Esta noche, cuando estén gustosamente tumbados en su sofá hagan un simple zapeo y comprobarán que todas las cadenas están repletas de anuncios. Te cortan cualquier programa, película o informativo, cada dos por tres, y te dicen volvemos en cinco minutos, volvemos en tres minutos o volvemos cuando mi prima quiera. Y así, sin anestesia, te endiñan una considerable ración de anuncios, muchos de los cuales son sencillamente insoportables. Pero necesarios. Y cuando no, es el presentador quien hace un inciso para pedirte que mandes un sms si quieres hacerte rico o te aconseja que te compres el fabuloso colchón de látex de Lo Mónaco si, en cambio, lo que buscas es ser una persona feliz.
¿Entonces qué ocurre? Pues que efectivamente las dos principales cadenas comerciales (es decir, Tele 5 y Antena 3) han bajado sus ingresos publicitarios. Pero no por la crisis, como dicen, sino porque hay más canales de televisión y la misma tarta hay que repartirla entre más invitados. Y eso supone que el precio del segundo cotice a la baja. Pero eso se llama libre competencia, que es lo que ellos han defendido desde el principio de sus días. ¿Cómo han perdurado hasta ahora si no “robando” publicidad a la RTVE, que hace no mucho era la única plataforma de televisión? ¿Por qué ahora se quejan de que otros operadores hagan lo mismo que ellos?
Ahora se las ven negras para llegar a un 30% de share, que es lo dejaba pasta. Pero de eso no tienen culpa ni las subprime ni la burbuja inmobiliaria, sino la creciente oferta televisiva. Además, debe ser muy difícil competir con tantos enemigos ofreciendo una programación tan sospechosamente mediocre. Así las cosas, le han arrebatado, con facilidad, ciertos fragmentos de su audiencia, que estaba atiborrada de estiércol audiovisual. Pero es que es un auténtico placer sentarse un viernes por la noche y ver, digamos, Callejeros, en lugar del irrespetuoso DEC, hecho por y para gente con poca educación. O asentar la cena, un día cualquiera, con alguna de las magníficas (y necesarias) entrevistas de Antonio San José en CNN+, justo a la misma hora que antes se nos atragantaban las croquetas con Supervivientes o con cualquier otro putrefacto reality show. Y sólo he citado dos nuevas alternativas, aunque por suerte cada vez son más.
Por eso, porque hay más y mejor oferta, y, sobre todo, porque llega el momento de la TDT, deberían también renovarse sustancialmente los sistemas de medición de las audiencias, tan determinantes para el diseño de las programaciones. Es fundamental. Estamos perdiendo una oportunidad importante para que cada receptor de televisión digital tenga incorporado un audímetro que mida exactamente qué se ve en cada hogar español, y no se dejen tantos millones de euros y tantos intereses ideológicos en manos de una escueta muestra estadística que, como todas, engañan o mienten sin pudor. ¿Por qué no interesa esta iniciativa? ¿Quién tiene miedo a saber la verdad? Desde esta modesta tribuna, animo a los anunciantes a que presionen para saber, con precisión, cuántos ciudadanos ven cada uno de sus mensajes publicitarios. Creo que tienen derecho a pagar por datos certeros y no por meras suposiciones.
Este momento histórico decisivo (el paso del analógico al digital) ha coincidido en nuestro país con un gobierno socialdemócrata que no se ha atrevido a impulsar esa auténtica revolución cívico-tecnológica. Un gobierno socialdemócrata (repetimos) que, sin embargo, sí ha cedido a la coerción de las privadas y que ya ha puesto en marcha una propuesta para la supresión de publicidad en TVE. Qué curioso que ahora pidan ayuda a Papá-Estado quienes lo desprecian reiteradamente.
Piensen el coste que va a tener todo esto para nuestros bolsillos. La RTVE tiene actualmente una deuda de, al menos, 1.500 millones de euros. Qué será de ella cuando se supriman los más de 400.000 anuncios que emite anualmente. Sepa, querido lector, que de una manera u otra, lo va a acabar pagando usted. Es lo que tiene conformarse con cualquier cosa.
Que el Parlamento discuta si TVE debe tener anuncios es una iniciativa laudable. Y que debata sobre sus contenidos, también (algo que, por cierto, no se hace). Pero lo indignante es que eso no se haga a petición gubernamental o ciudadana (¿para qué están las consultas populares?) sino tras las presiones de ciertos intereses privados, intereses que se lucran produciendo bazofia, con mano de obra basura (contratas, subcontratas e infracontratas) e incumpliendo sistemáticamente normativas como la del horario de protección infantil.
¿Y aún así deben ser ellos quienes marquen las reglas del juego?

El Gobierno de Zapatero me está obligando a una cosa que no quiero, a modificar las estructuras de este blog. Casi a diario me proporciona material para una nueva categoría de “Contradicciones oficiales” y creo que me está garantizando que, aunque personalmente lo iba a pasar mal, no me iba a aburrir en absoluto. No sé por qué, pero presiento esa certificación.
Estoy convencido de que si echara el ojo a la oposición me encontraría con tres cuartos de lo mismo –o tres cuartos peor- pero precisamente por eso, porque es oposición, le concedo mucha menos relevancia.
La última joyita del Ejecutivo ha venido sobre ruedas. A las once de la mañana dice nuestro querido presidente que va a apostar por el transporte público y a las once y cuarto revela una ayuda de dos mil euros para aquellos que se compren un vehículo nuevo. Algo así como: “Cómprese un coche, pero déjelo en casa”. Eso, a mi humilde modo de ver, es una contradicción parvuloide. ¿Nos interesa que haya muchos coches en nuestro país o no? ¿Queremos que la gente se mueva en bici, en metro o en su todoterreno particular? ¿Por qué ese dinero no se invierte en nuevos –y más ecológicos- modos de circulación? ¿Nuestro país sólo es capaz de crecer a golpe de subvenciones?
Viendo el gráfico de arriba, ni así. Pero no hay que preocuparse. Esa curva abruptamente descendiente ha de llevarnos a la esperanza. Sí, por qué no. Pensemos que uno de los graves problemas sociales de este país es la inaccesibilidad de la vivienda. Desde 1996 para acá ha sido prácticamente imposible comprarse un pisito para buena parte de la población por culpa, entre otras cosas, de la dichosa ley de la oferta y la demanda. Como se vendían casas por un precio que triplicaba su valor, ¿qué vendedor iba a ser el guapo?
Pero esa curva bendita está poniendo las cosas en su lugar. El precio de la vivienda está bajando tanto que los principales promotores tienen las piernas tiritando. Tienen más de ochocientos mil pisos sin vender y siguen en caída libre. Creo que los ciudadanos, especialmente los jóvenes, deberíamos ser inteligentes y escudarnos en eso que tanto nos ha perjudicado: la oferta y la demanda. Según los datos, los precios están en los índices de 2006, un año terrible -puro apogeo-, y lo conveniente y deseable sería que bajaran a los datos de 1996, cuando empezó la verdadera locura. Por suerte, hay donde meterse de alquiler -las nuevas guaridas-, otro mercado que pasa por malos momentos y donde es fácil rebañar. Cada mes que paga un alquiler, el inquilino multiplica sus ahorros en su futura adquisición. Que nadie tenga prisa. Aunque Zapatero, en otra intentona de revitalizar la compra-venta de viviendas, haya anunciado que las hipotecas firmadas a partir de 2011 dejarán de desgravar a Hacienda, ¿alguien cree que será capaz de cumplirlo un año antes de las elecciones generales?
Ken Robinson, que pasó hace unos días por aquí para suscitarnos un serio debate, se quejaba de cómo las escuelas defenestran la imaginación de muchos miniciudadanos. Creo que no es elegante culpar a los colegios, y a la educación que nos dieron, de todo lo que después hacemos mal los adultos, aunque tampoco sería inteligente esconder muchos de los errores que sí son propiciados precisamente por unos sistemas educativos concretos.
No vengo hoy a hablarles de educación, porque si no, como muy bien dice el mismo Robinson, nadie querrá cenar conmigo. Y mucho menos, mis amigos profesores que pasan de vez en cuando por esta web, que bastante tienen con sus siete horas obligatorias como para que yo venga a decirles qué se hace bien o qué se hace mal en las aulas españolas.
En España somos imprevisores. Aún no nos hemos concienciado de que no hay un hoy sin un mañana, aunque nosotros ya no estemos para gozarlo. Durante demasiados años casi nadie fue previsor y por eso ahora estamos en este embrollo financiero-inmobiliario que tiene a tanta gente sin dormir. A unos porque tienen la nevera demasiado vacía y a otros porque tienen la carpeta de morosos demasiado atiborrada. Pero no es el único ejemplo, aunque sí uno de los más importantes.
Más recientemente, la flamante ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, volvía a recordarnos nuestra propia identidad. A la vez que decía que “la situación está controlada”, reconocía que el virus de la gripe porcina tiene unas “consecuencias imprevisibles” (como si esos dos entrecomillados no fuesen incompatibles), ante lo cual no se ha tomado ninguna medida previsora. A los viajeros procedentes de México se les informa sobre el virus, se les pide el número de teléfono y se les aconseja que hagan vida normal. Unos se fueron a la feria, otros siguieron haciendo la compra en su hipermercado habitual y gracias a eso en nuestro país hay 81 infectados, que seguirán multiplicándose geométricamente. Muy posiblemente ninguno de ellos morirá, pero será por buena suerte y no por la previsión de las autoridades sanitarias. Esos malditos virus tienen la insana costumbre de venir a vernos sin un simple prospecto que nos alerte de sus secuelas, a medio o largo plazo. Estoy convencido de que la próxima oleada de muertos occidentales será a consecuencia de una pandemia como la que estos días hemos estado temiendo. Llegará un virus multimutado y nos pillará con la mascarilla apolillada. Y el NOD32 sin actualizar.
Imprevisores por arriba e imprevisores por abajo. Me resulta verdaderamente aterrador imaginar, como dice la estadística, que en nuestro país haya un treinta por ciento de infectados por el VIH que aún no lo sepan y que lo contagien involuntariamente. Por miedo a saber la verdad, que es otra forma, la más cobarde y cruel, de ser imprevisor.
El pasado sábado, y gracias a la invitación de mi amigo Ramón Nieto, tuve la ocasión de montar por primera vez en mi vida en un globo aerostático. Puedo certificar que fue una experiencia extraordinaria. Sentí una de las sensaciones más emocionantes de mi vida, lo más parecido a esos sueños infantiles en los que volamos libremente por encima de los tejados, como linces voladores.
Aconsejo la visualización en HQ (Alta calidad).


Qué bello es cruzarse estos días con un almendro en flor. Diariamente, del trabajo a casa, me cruzo con varios almendrales y me resulta imposible no detenerme y contemplar eso que parece un infinito manto de algodón. Un deleite sólo posible ahora, después de la lluvia y los intensos fríos de invierno y antes de la deseada primavera.
Yo tengo dos de ellos. Uno apenas tiene unos meses, que utilizaré como patrón de injerto. El otro, que ya es mayorcito, me dará a partir de julio una buena ración de almendras. Que si quieren, compartiré con ustedes.

Dani García, el gran cocinero que visitábamos hace unos días en su Calima, acaba de ganar el Premio Nacional de Gastronomía 2009. Desde aquí queremos felicitarle y desearle muchos más premios y reconocimientos.
Puedo constatar, y constato, que en esta ocasión no sólo dan el galardón a un gran cocinero, sino también a una excelente persona. Es un tópico, pero es justo decirlo. Porque es verdad.
Vuelvo a incluir aquí el testimonio audiovisual de su casa, cuyas puertas nos abrió muy amablemente.

Acaba de estallar la revuelta y los peores augurios empiezan a cumplirse. Miles de trabajadores del Reino Unido se han puesto en huelga como protesta a la contratación de más de quinientos trabajadores italianos y portugueses para construir un importante proyecto de la petrolera Total en Lincolnshire, al este del país. Es una reacción despreciable y xenófoba, según los medios de comunicación. ¿Quién se atrevería a discutirlo?
Los manifestantes reclaman a su Gobierno medidas proteccionistas frente a la proliferación de contratos con compañías foráneas, una estrategia que abarata los costes con el empleo de mano de obra extranjera, mucho más barata que la mano de obra nacional. Los obreros británicos no aceptan trabajadores importados mientras ellos sufran un cada vez más odioso desempleo.
Está ocurriendo en Inglaterra, pero muy pronto ocurrirá en Francia, en Alemania o, por qué no, aquí en España. Si ocurre en todos a la vez, desde luego, Europa será un pequeño infierno, un hábitat completamente inhóspito, un continente del que huir. Pero ¿cómo hemos llegado hasta aquí?
Durante los últimos diez años, en los que China (recordémoslo, una dictadura capitalista disfrazada de comunismo) crecía económicamente a un ritmo trepidante, los grandes grupos de poder europeos se las ingeniaban para seguir siendo competitivos. La solución la encontraron rápido. Si el gigante asiático crece a costa de explotar sin pudor los recursos humanos, ¿por qué nosotros no? En China, por cuestiones obvias, la mano de obra es infinitamente más barata que en los ricos países occidentales, por lo que el camino más corto para competir con el producto chino es importar mano de obra barata. ¿De dónde? De América Latina, de Europa del Este y de ciertos países africanos.
Sólo mediante esta tendencia suspicaz, España ha pasado en ese corto periodo de tiempo de treinta y nueve millones de habitantes a casi cuarenta y seis, con una natalidad media de, peligrosamente, cero y pico. Esto, en un país con una oferta de empleos tan limitada, ha convertido al mileurista en un tipo afortunado.
En esta lógica de raciocinio es comprensible que, por ejemplo, el dueño de un bar despida a un camarero cordobés que trabaja catorce horas diarias por novecientos euros al mes para contratar a otro ecuatoriano que hace exactamente el mismo trabajo por quinientos cincuenta. Es precisamente lo que le ha ocurrido mi vecino Rafael, que ha quedado sólo para pasear al perro. Ahora se le retuerce el estómago cada vez que el medioburgués de turno le dice que hay que ser tolerantes y respetar a quienes vienen de otras culturas. Como si él, no lo hubiera hecho toda su vida.
Si cada uno de nosotros nos metiéramos en sus pantalones, entenderíamos su desesperación. Imagínate que eres profesor y un día te encuentras en la calle porque ha llegado otro de Senegal dispuesto a dar tus clases por la mitad de tu salario. O que eres médico, abogado o técnico informático y te ocurre exactamente igual. Pues deja de imaginarlo y vete habituando al paro. La Unión Europea ya está buscando mano cualificada barata para seguir siendo competitiva ante los países asiáticos. Es decir que pronto un informático, un profesor de escuela o un ingeniero cobrarán, como mucho, seiscientos euros mensuales. ¿Entenderías así lo que estos días están haciendo los trabajadores desempleados de Lincolshire?
Durante estos años atrás, los ciudadanos hemos estado recibiendo importantes clases de ética y moral. Se nos decía, con apabullo y malas intenciones, que recibir miles de trabajadores del exterior nos hacía ricos culturalmente y que de paso dábamos ejemplo de solidaridad y munificencia. Y callábamos porque lo que bajaba era, tan sólo, el precio de la mano de obra de los jornaleros, camareros y empleados del hogar. Pero no el nuestro.
El tráfico de personas, el mercadeo sofisticado de recursos humanos no es solidaridad ni reparto de riqueza. Que yo sepa, la única solidaridad honesta y sostenible es la de replantear las relaciones comerciales entre los países ricos y los países pobres, la cesión del 0’7 (o más, mucho más...) e invertir en los sistemas educativos y las infraestructuras de los países subdesarrollados. Estas son, y han sido por mucho tiempo, reivindicaciones de la izquierda española, de la clase obrera sensible y sensibilizada, que ninguno de los partidos que ha gobernado ha querido atender.
No nos engañemos. Esto que se vive en Inglaterra no son brotes racistas. Es lucha de clases. Es obreros nacionales contra empresarios nacionales. Nadie tiene nada en contra de un ciudadano camerunés, paraguayo o argentino. Lo que no es de recibo es que el capitalismo salvaje de India o China sea importado al Reino Unido, a Francia o a España. Es un paso atrás demasiado brusco.
El modelo de crecimiento actual está en crisis, desde luego, eso no lo puede discutir nadie, pero la solución no puede pasar por volver al siglo XIX. Emplear en los países ricos a un cinco por ciento de la población pobre no alivia el problema de la pobreza, que es mucho más complejo y exige grandes renuncias por parte de los grandes poderes económicos, que tratan, en estos tiempos de crisis, de aprovecharse descaradamente de la situación. No quieren ganar. Quieren ganar más.
Los ingleses, como tantas veces en la Historia, han vuelto a ser los primeros en sacar las pancartas a la calle. Ellos inventaron la democracia moderna y ellos seguramente inventarán la nueva democracia. Después le copiarán franceses, alemanes, italianos…
En España, aunque tengamos la mayor tasa de desempleo de toda Europa, esto nos suena, paradójicamente, a chino. Es comprensible. Mientras los vip del Club Bilderberg cocinaban nuevas formas de explotación, medio país vivía pendiente de Gran Hermano. Y el otro medio, de la champion league.


Todo se transforma, de Jorge Drexler. Cantante uruguayo de origen hebreo.
Nacido en Jerez de la Frontera y actualmente afincado en Sevilla. Perteneciente a la directiva actual de la A.M.S. de la S.E.I. (Asociacion de Magos Sevillanos de la Sociedad Española de Ilusionismo).
Desde muy pequeño, Ismael Montoro ha sentido pasión por la magia. Junto a su padre, sentado en el sillón de su casa, se quedaba perplejo ante los juegos que otros magos podían llegar a hacer. Así nació el duende.
Hoy, esos viejos maestros se asombrarían de lo que Ismael es capaz de guardar en su chistera.
Ahora que hay tanto por celebrar, ¡les presento a mi amigo Ismael Montoro!
Hoy, ojeando la revista que venía con el periódico, me he topado con una fotografía que cita a los telespectadores con el año 2001, cuando arrancábamos el programa en el que yo aún sigo trabajando, 1001 Noches de Canal Sur 2. Mis antiguos compañeros de la foto (de pie): Rosa Calderón, Carolina Cañada y Fernando Álvarez andan ya triunfando en otros proyectos de televisión, a los que, de paso, aprovecho para mandar felicísimos recuerdos.

Agradezco a la editora de la revista premiar a nuestro programa con la fotografía anexa, entre tantos otros programas interesantes del canal, pero no estaría mal que de vez en cuando renovaran la fototeca.


Ya se ha inventado el secreto del nuevo mundo: privatizar beneficios y socializar pérdidas.

Hoy viernes vuelve a Canal Sur 2 el programa en el que llevo 8 años trabajando, 1001 Noches. Seguimos con entrevistas en profundidad a personas notables de distintos ámbitos de la sociedad. También incluiremos, ocasionalmente, reportajes de interés. Por eso mismo, porque fuimos a grabar allí, pude comprobar in situ que la terraza del Restaurante Calima es impresionante, una de las más bellas de España según los críticos gastronómicos.

La Radio Televisión Española (RTVE), en su afán de saneamiento, ha programado el despido de 3.133 empleados, muchos de los cuales -los de más experiencia- ya están en la calle. Sin embargo, se ha gastado 750.000 euros en cambiar un logo mítico por otro que parece una marca de gominolas.
Sus directivos dirán que es una imagen mucho más divertida.
Por fin sé lo que es el efecto mariposa: un broker mete la pata en Wall Street y millones de familias se hunden en todo el mundo.
|
Un equipo que lidera Myriam Seco excavará la tumba del faraón Tutmosis III Miércoles, 17-09-08 La arqueóloga Myriam Seco, doctora en Historia Antigua por la Universidad de Sevilla y especializada en Egiptología en la Universidad de Tþbinga (Alemania), dirige a partir de hoy en Luxor, una ciudad edificada sobre la antigua Tebas, una excavación de la tumba del faraón Tutmosis III gracias al mecenazgo de la multinacional del petróleo Cepsa.
La propia egiptóloga informó a Europa Press de que las excavaciones comenzarán hoy con la participación de un equipo de arqueólogos bajo su dirección y gracias a un acuerdo entre el Ministerio de Cultura y las autoridades egipcias en la materia. Miriam Seco ya ha protagonizado diversas expediciones al sur de Tiro (Líbano) para excavar un pecio helenístico, aunque este proyecto estaba impulsado por lo que fuera la Fundación El Monte en colaboración con la Asociación de Amigos del Museo Arqueológico de Sevilla, la Fundación Tres Culturas y el Ministerio de Cultura.
En esta ocasión, la prestigiosa arqueóloga investigará sobre la tumba de Tutmosis III, sexto faraón de la dinastía XVIII de Egipto y que gobernó de 1479 a 1425 antes de Cristo como uno de los más poderosos monarcas de esta civilización. |
¿Quieres leer la entrevista que esta web hizo recientemente a Myriam Seco? PINCHA AQUÍ.

Alguien que examina el periódico de forma minuciosa me ha reconocido, sorprendentemente, en esta fotografía que ha publicado hoy El País. En efecto soy el individuo que aparece al fondo a la derecha, junto a mi compañero y cámara de tv Paco Parody. Se trata de la foto que acompaña a una información que alerta sobre los vehículos de lujo que peligrosas bandas organizadas roban en Europa para vender en Marruecos, donde son “maquillados” y, por tanto, se hace imposible su recuperación. Quiero aclarar, por tanto, que ni soy uno de los detenidos por la Policía ni, por desgracia, soy el propietario de alguno de esos carros. Ya quisiera...
Aparezco en la foto simplemente porque estaba allí haciendo mi trabajo.

Todo está resultando mucho peor de lo que preveíamos. Aquí un servidor, como otros miles de ciudadanos, lleva años anunciando lo que iba a ocurrir, tarde o temprano, a la economía de este país y, por tanto, a los bolsillos de cada uno de nosotros. La burbuja inmobiliaria tenía que estallar. Y vaya si ha explotado. Tanto que hasta nuestro querido presidente se ha dignado a reconocer lo que todos llevamos meses sufriendo: que estamos inmersos en una profunda crisis económica. No lo hizo antes por suspicacia, pues hubiera perdido las elecciones generales.
No hacía falta ser un águila para darse cuenta. Durante años, el precio de la vivienda ha ido ascendiendo desorbitadamente porque todos (vendedores y compradores) pensaban que la revalorización del suelo era infinita. Lo compro por 20 y lo vendo por 40, decían. Así de fácil. Era un modelo que interesaba, paradójicamente, al poder político, porque le permitía presumir de liderar un país que crecía entorno al 3-4%. Ese crecimiento era, en toda regla, una falacia de película porque la prosperidad contabilizaba el futuro sudor de millones de españoles que se endeudaban hasta las cejas para pagar casas que con un poco de sensatez nunca hubieran adquirido. Es decir, que ese sudor futuro (hipotecas de hasta 50 años) era el combustible de los últimos PIB. Menuda aberración. ¿Quién garantizaba que esas hipotecas pudieran ciertamente pagarse? ¿Cómo puede el Estado especular con lo que somos y con lo que vamos a ser?
Ya hemos entrado en la fase crítica. No se venden pisos y se disparan los parados y los morosos, esos que florecerían tarde o temprano, y que son quienes más daño hacen al sistema vigente. Además, importantes inmobiliarias (y no sólo inmobiliarias) declaran suspensión de pagos, como Martinsa-Fadesa, líder del sector. Imagínensen cómo estarán en estos momentos los contables de otras empresas similares: tiritando a base de somníferos.
Pero los responsables de este modelo económico fallido y traicionero no sólo hay que buscarlos entre quienes nos han gobernado desde 1996 hasta ahora, que indudablemente son quienes nos han tomado el pelo. También hay que señalar con el dedo a quienes ocupan asiento en los consejos de administración de los bancos y las cajas de ahorros de nuestro país. Eran, junto a los gobernantes, los más beneficiados por la trampa. Prestaban dinero para construir y luego hipotecaban tu casa. Es decir, que a una misma vivienda le sacaban doble beneficio: el del promotor y el del comprador. Menudo pelotazo. Ellos son, repito, con nombres y apellidos, los que han convertido a millones de ciudadanos en sus propios esclavos. ¿Qué es si no alguien que si saca el pie del tiesto se queda sin techo y sin agua caliente? ¿Por qué no actúa la Justicia?
Zapatero, por su parte, no deja de defraudarnos. Se equivocó con la ayuda al alquiler, pues el dinero prometido no llega a los jóvenes y, sin embargo, los arrendadores llevan meses aplicando la correspondiente subida en el contrato, es decir, 210 euros mensuales. También se equivocó con los 400 euros del IRPF, que ha ido a parar a quienes, precisamente, menos lo necesitan, los que tienen rentas más altas, pues los mileuristas apenas han catado 50 euritos.
Ahora, nuestro presidente presume de haberlo hecho bien en estos cien primeros días de legislatura. Pero vuelve a errar. ¿Se acuerdan ustedes de aquella frase que dijo en 2004 de No os fallaré? Bien, pues ahora que ha aceptado esta profunda crisis económica, no se le ocurre otra cosa que reunirse con economistas supuestamente independientes para que le evalúen la situación. Se refiere a destacados miembros del Banco de España, del Instituto de Estudios Económicos, del BBVA, del Santander... ¿Alguien que tiene una nómina mínima de 6.000 euros mensuales puede contarle al presidente del Gobierno cuál es la enfermedad de este país? O sea, ¿que los bancos inoculan su veneno y luego tienen que describir el diagnóstico? ¿Dónde queda la gente y el sentido común?
Todo esto no hace más que evidenciar que el capitalismo, tal y como está entendido actualmente, es decir, bajo los preceptos del neoliberalismo, es un sistema económico que no renta a la gran mayoría de los ciudadanos. Cuando la situación económica es favorable, los beneficios se dirigen de forma desproporcionada a un grupo reducido de personas (que alguien revise las ventas de obras de arte, yates y aviones privados de estos últimos años) y cuando llegan las vacas flacas, somos los demás los que hemos de buscarle hierba. No, no es admisible.
Tenía razón Marx cuando decía que el capitalismo se devoraría a sí mismo. Estamos viendo un claro ejemplo, un prólogo de lo que puede ocurrir en un par de décadas, pues se está mordiendo la boca para colmar su insaciable voracidad. Los bancos han caído en su propia trampa y ahora se las ven negras para recaudar el dinero que prestaron para poder vender las construcciones que patrocinaban. El desmesurado crecimiento de la banca se corresponde milimétricamente con la depauperación de las clases bajas y medias-bajas. Y ocurrirá también a nivel global, cuando los países emergentes necesiten asumir el modelo de crecimiento que acaba de fracasar en Europa y Estados Unidos, porque la Historia se repite y nada, nada es para siempre.

Me gusta pedir tinga poblana cuando ceno en restaurantes mexicanos. Es un guiso que me recuerda bastante a la famosa pringá sevillana, pero con el toque exótico que le dan los chiles. Es, como su nombre indica, un plato típico de Puebla, una región que fue importante en la época de la Nueva España pero que hoy es uno de los estados más pobres del país. Suele coincidir, sin embargo, que estos rincones agrarios abandonados por la telaraña industrial tengan las más ricas gastronomías. Es cuestión de supervivencia.
Pues bien, toreando por completo las diferentes recetas que encontré por Internet, quise hacer tinga a mi manera. Y sinceramente no eché de menos las que suelo comer en diferentes restaurantes.
¿Te animas a seguir mi receta?
Pelamos y troceamos bien una cebolla y la sofreímos en una cacerola con un chorreón de aceite, donde pasados unos minutos añadimos dos dientes de ajo (en pedacitos muy pequeños) y las guindillas según nuestro gusto y aguante (yo puse dos y me salió lo que buscaba: un plato picante, pero soportable). El sofrito lo completamos con un tomate y medio pimiento verde bien troceaditos. Cuando el sofrito esté doradito, añadimos carne picada (yo lo hice con ternera, pero con pollo también debe salir bueno) previamente salpimentada. No sería tinga si cinco minutos después no añadimos un poquito de tocino de cerdo (preferiblemente, picado) y chorizo -el chorizo que nunca se olvide-. Cuando el revuelto se ponga a tono, vertemos dos vasos de agua y media pastilla de caldo vegetal, con el propósito de intensificar aún más los sabores de las verduras. Y por si fuera poco, añadimos una zanahoria finamente fragmentada, una patata pelada y cortada en gajos y pimentón dulce. Dejamos hervir.
Media hora después se habrá consumido el caldo y debemos espurrear por la superficie queso rayado (cada cual que escoja su favorito, yo hice una mezcla de manchego y cheddar). Ya tenemos nuestro guiso poblano, que, como podemos imaginar, estará más rico si lo dejamos reposar unas horas y lo calentamos justo antes de consumir. Además, disfrutaremos mejor nuestro plato si nos lo comemos envuelto en tortillitas de maíz, que puedes comprar o hacer también en casa.
Salud.
Ante las declaraciones que hizo ayer la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, la Plataforma por una Vivienda Digna ha redactado el siguiente manifesto que yo también suscribo. Para poder comprar una vivienda al precio actual, la gran mayoría de los jóvenes españoles tendría que cobrar un 137% más según el Consejo de la Juventud de España.
|
ASOCIACIÓN PLATAFORMA POR UNA VIVIENDA DIGNA
- COMUNICADO ESTATAL 05/06/2008 –
La Plataforma por una Vivienda Digna afirma que ahora es el peor momento para comprarse una vivienda
La asociación Plataforma por una Vivienda Digna exige a la nueva Ministra de Vivienda –Beatriz Corredor- que se retracte por sus recientes declaraciones en las que afirmaba que “es el momento adecuado para comprar una vivienda si realmente se necesita”, o en su defecto que dimita; puesto que no necesitamos un Ministerio para confundir a la población por medio de mensajes de sesgado interés, cuando ya tenemos a los agentes, analistas y lobbys del sector inmobiliario que realizan esa labor casi a diario.
Nos parece una aberración que la titular de Vivienda haya sucumbido tan rápido a las presiones del sector inmobiliario hasta llegar a asumir prácticamente su discurso con total sumisión, como se plasma en las anteriores declaraciones que incluyen también la frase “el Ejecutivo ha tomado medidas muy parecidas a lo que piden”. Y consideramos de una demagogia e irresponsabilidad máxima que se anime a comprar en un entorno en el que el precio de la vivienda está en clara disminución, en el que la morosidad por el sobreendeudamiento hipotecario está creciendo vertiginosamente, en el que se afronta un escenario de posibles nuevas subidas de tipos de interés y de grave recesión de la economía española –con aumentos significativos de desempleo- y en el que los vendedores y promotores de vivienda se resisten al único camino lógico que existe para salir del atolladero –bajar los precios significativamente-. De esta forma, la institución que preside Beatriz Corredor está echando más leña al fuego de las causas que han provocado esta crisis socioeconómica para beneficiar precisamente a los que tienen una buena parte de la culpa en provocarla. Muchos ciudadanos que sucumban a este mensaje lanzado desde nuestras instituciones, lo pueden pagar muy caro en el futuro y buscando el símil, supone poco más o menos que si, tras la presión de las empresas tabaqueras, la Ministra de Sanidad animara a la población a fumar.
Le recordamos a la nueva Ministra, que el Ministerio de Vivienda es una institución pública que sufragamos los ciudadanos con nuestros impuestos y que tiene suficientes problemas de los que preocuparse como para dedicarse a potenciar la labor comercial de las empresas inmobiliarias y entre ellas cabe citar las innumerables deficiencias en la tramitación de las ayudas al alquiler, la desproporcionada subida sin ningún tipo de justificación de la vivienda protegida en muchas comunidades autónomas, la proliferación de nuevas tipologías de vivienda protegida sin fines estrictamente sociales, los anómalos mecanismos de financiación municipal y autonómica, los constantes abusos y fraudes, etc., cuestiones todas ellas que por no resolverse, sólo están consiguiendo enquistar el problema y que su resolución sea más dolorosa aún para el conjunto de la ciudadanía mientras se perpetúa la exclusión de un amplio porcentaje de la población de lo que es un derecho constitucionalmente protegido.
Respecto a las medidas anunciadas ayer, también le recordamos a la Ministra que el “alquiler con derecho a compra” no es alquiler social –el gran déficit de la política de vivienda española frente a la europea-, sino una solución que se presta a ser una nueva trampa que postergue la insostenibilidad del mercado inmobiliario, que la rehabilitación debe orientarse fundamentalmente a satisfacer el acceso de los excluidos del mercado y a dar impulso a un mercado regulado del alquiler y que el Gobierno va muy mal encaminado en las soluciones, si éstas pasan por sostener el sector y los precios actuales con la financiación artificial del ICO y manteniendo una fiscalidad orientada fundamentalmente a la compra de viviendas que actualmente consume dos terceras partes de los recursos totales asignados a políticas de vivienda.
A los ciudadanos les recordamos que pueden comprobar fácilmente que la vivienda ha bajado significativamente de coste en dos periodos muy recientes de nuestra Historia, que ya en otros países afectados por la burbuja inmobiliaria están bajando mucho los precios y que en España también han empezado a hacerlo a pesar de que no se refleje suficientemente en las estadísticas oficiales por las deficiencias de éstas. Así pues, lo mejor que pueden hacer ahora los que tengan intención de adquirir una vivienda es no dejarse encandilar por estos mensajes, extremar la cautela y esperar a que se desenvuelva la situación del mercado inmobiliario y, sobre todo, de la crisis en la que estamos inmersos.
La Plataforma pide cambios radicales en la política de vivienda
Para la Plataforma, la mejor política de vivienda es la que crea el marco para que la diferencia entre salario y precio de la vivienda (tanto en compra como en alquiler) sea razonable y estable al margen de las tensiones especulativas y de los ciclos económicos. Esto, unido a un parque de vivienda pública extenso para los jóvenes y las rentas más bajas sería avanzar hacia el cumplimiento del artículo 47 de nuestra Constitución. Para ello, exigimos al Gobierno que atienda realmente las recomendaciones que se le realizan desde numerosas instituciones nacionales e internacionales y que además, empuje cambios estructurales en todas aquellas instancias gubernamentales cuyas políticas afecten a la vivienda y el urbanismo, con el objetivo de reducir la disparatada relación entre salarios y precios de la vivienda en compra o alquiler. Que los precios de la vivienda vuelvan a una senda razonable debería ser el cometido principal del Ministerio y no justo el contrario.
Con el objetivo de lograrlo, los distintos comités territoriales de la Plataforma consensuaron en su día una batería de 40 propuestas que ya le fueron remitidas al Gobierno en espera de que sirvieran para abrir un proceso de reflexión profundo de cara al futuro de las políticas de vivienda en este país y seguimos esperando que así sea.
Plataforma por una Vivienda Digna
Comité Interterritorial
info@viviendadigna.org
|

La sección de esta web a la que tengo más cariño es la de entrevistas, género periodístico al que me he sentido especialmente vinculado desde que apenas rozaba los quince años de edad. Cada vez que puedo, me gusta dedicar parte de mi tiempo libre a entrevistar a aquellas personalidades del mundo de la cultura que me parecen más interesantes. Huyo de las entrevistas exprés, que son las que abundan en los medios de comunicación convencionales, y prefiero las que son sosegadas, reflexivas y, en la medida de lo posible, atemporales. Sustanciosas, diría yo, aunque por supuesto no será un servidor quien diga si en cada ocasión se consigue o no. Mi objetivo siempre es llegar a las entrañas de mis invitados para colocarlas en el ordenador de cualquier internauta interesado, de cualquier lugar del mundo.
Quizá por ello, desde el principio, es decir, desde el 26 de marzo de 2007, no he parado de recibir correos electrónicos (de México, Chile, Estados Unidos, Argentina, España…) en los que se me pedía permiso para utilizar las entrevistas en trabajos universitarios, como documentación bibliográfica, o sencillamente para reproducirlas en otras páginas web. Por supuesto que en todos los casos he dado mi aprobación siempre y cuando se respetara estrictamente lo dicho por mis entrevistados y nunca se tergiversaran sus palabras.
Quiero por tanto agradecérselo a todos aquellos que con su interés mantienen viva la sección y por supuesto, de forma muy especial, a mis entrevistados que muy generosamente ceden su tiempo para contestar mis preguntas. Gracias por compartir conmigo y con todos los lectores el valor terapéutico e infaliblemente comunicativo de las palabras. Por confiar en palabras sin recortes ni interferencias. Por creer, esencialmente, en la palabra viva.
No entienden mi vocabulario. Les he llamado varias veces para decir que aquí, en mi casa, ni vive ni ha vivido nunca un tal Fernando Sánchez. Pero insisten. Una vez por semana, un funcionario de auxilio judicial del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de la ciudad en la que resido deja bajo mi puerta una nota de aviso. Siempre dice lo mismo, que debo presentarme inexcusablemente al día siguiente en sus oficinas para abrirme diligencias judiciales.
Quien me coge el telefóno es quien reconoce haber estado personalmente en mi domicilio y su respeta es sencilla: “Muy bien, señor, si usted no es Fernando Sánchez, no se presente aquí mañana”, ante lo cual no puedo evitar reírme, lógicamente. Pero no dejan de insistir. A la semana siguiente vuelven a buscar en mi casa al forajido Sánchez, a quien ya por curiosidad me gustaría conocer. Le tengo cierto aprecio porque sin haber movido el meñique está burlando descaradamente la justicia española, esa que yo, como es mi deber, sufrago mensualmente con mis retenciones salariales. Qué buen tipo.
¿Y por qué lo andarán buscando? ¿Por estafa? ¿Robo? ¿Corrupción? ¿Malos tratos? ¿Pederastia? Mira que si un día se presenta en mi puerta un puñado de enviados de la víctima dispuesto a tomarse la justicia por su mano y rajarme de cuello a ombligo... Ya me he hecho a la idea, pero no me da miedo. Espero que en tal caso me sirvan para algo mis seis años de kenpo karate (sí, kenpo, com “n” antes de la “p”, es la transcripción exacta del japonés).
Pero el caso es serio. En España hay 270.000 sentencias esperando su ejecución (es decir, hay miles de delincuentes libremente esparcidos por nuestro país) y los jueces siguen callados, sin protestar, por miedo a represalias políticas. Aquí sus señorías están más pendientes de ascender en el cargo que de hacer (medio) bien su trabajo. Sólo algunos se han atrevido a alzar la voz cuando ha ocurrido el escandaloso caso de la pobre Mariluz por el miedo a que les ocurra lo mismo que al juez Tirado.
Hace aproximadamente dos meses estuve trabajando (de reportero) en los juzgados de Sevilla y la impresión que me causó fue estrepitosa: desorden, caos e incompetencia general, aunque como en todo, hay que subrayar algunas honrosas excepciones. Curiosamente, cuando paso por las oficinas de Hacienda, mi impresión es justamente al revés. Qué bien funciona todo y cuánto saben de cada contribuyente. Chaval, tú paga, que ya veremos en qué gastamos tu dinero. Y si quieres, denúncianos, que te morirás esperando la resolución.
Como a cada infractor lo busquen del mismo modo que a Fernando Sánchez...
Partido (Popular) y Partido (Socialista) (Obrero) (Español), mientras tanto, discuten acaloradamente cómo repartir su poder en el Tribunal Supremo y en el Constitucional. Aquí, el Poder Judicial es supuestamente independiente del poder ejecutivo y del legislativo, y desde luego que lo es, porque nadie quiere hacerse responsable de su correcto funcionamiento. El ciudadano español tiene derecho a una educación, a una sanidad y a una justicia dignas y en ninguno de los tres casos es debidamente correspondido. A eso yo le llamo estafa.
Escandalosa estafa y a los buitres no hay quien los cace.

Sé que corren tiempos de crisis y quien más o quien menos está respetando un poco su bolsillo, por lo que pueda pasar (espero que el giro sea radical, aunque mucho me temo que estoy equivocado). Muchos incluso han tenido que reducir drásticamente sus gastos en cultura, viajes y otros placeres cotidianos, pero aún así voy a haceros una recomendación: visitar Córdoba en mayo.
¿Por qué ahora? Porque es la mejor forma de emborracharse de lo andaluz. Es a partir de ahora cuando la ciudad, esencialmente filósofa y poeta, se vuelve cantarina, jovial e irresistible. Acaba de explotar la primavera y ya huele a azahar, jazmín y limón. Y al vino que traen los camiones directamente de Montilla-Moriles, dispuestos a fundir cualquier resquicio de pena, desaire o soledad. ¿Quién es capaz de esquivar los besos de un Pedro Ximénez?
Es fundamental ir con los cinco sentidos bien espabilados: cruces, patios, romerías, cata de vino, festival de blues (en la calle y gratuito como todo lo demás), la feria y, cómo no, numerosos espectáculos de todos los estilos repartidos por los distintos escenarios de la ciudad. Como veis, acaba de darse por concluido Cosmopoética, el encuentro literario-popular más importante de Europa, y no hay motivos para quedarse achinchetado en el sofá.
¿Y por algo más? Sí, porque es ahora, y sólo ahora, cuando la ciudad, reservada y presumida, decide mirarte a los ojos y enseñarte sus agraciadas piernas. Un último lujo antes de la tormenta.

Antes...

Ahora...

Hace muy pocos años, los ideológos del poder económico trataban de convencernos (como si hiciera falta) de lo bonito que era recibir a gentes de todo el mundo. Ahora, no se cansan de recordar a los que llegaron que volver a casa siempre ha sido bello.
Ideas, personas y hamburguesas se adornan con las mismas estrategias de marketing.
Nunca es tarde para sacar a colación una viñeta que he visto en Rinconete, el blog que modera Matías Regodón.

Otro día negro. El 7 de marzo ha resultado un día tétrico. Pésame general. Isaías Carrasco y Mariluz Cortés, dos muertes que nos han partido la alegría de un viernes previsiblemente común. Ahora todos sufrimos la ausencia de dos personas imprescindibles. Mientras escribo, no consigo borrar de mi cabeza las bombas que deben estar destrozando el corazón de Irene y Juan José, los padres de la gitanita que desapareció en Huelva a mediados de enero. Estuve en su casa hace varias semanas: todo estaba listo para recibirla. Entrevisté al jefe de la investigación policial: Quedaban esperanzas para encontrarla viva. Después de saber que la niña flotaba en la ría, el peluche de su dormitorio y los veinte agentes que llevan el caso tendrán que pasar la noche haciéndose preguntas. ¿Por qué? Hay que detener al descerebrado responsable y a sus cómplices, que no han debido ser pocos. Los demás tenemos derecho a sentirnos libres de los garfios de semejantes desquiciados.
Ignoro si este triste acontecimiento podrá intoxicar los resultados del domingo. Espero que no. Yo voté por correo la semana pasada y volvería a votar lo mismo mañana precisamente porque pienso que con Isaías o sin él, los partidos de Rajoy y Zapatero ignoran mis exigencias como ciudadano español. Solo aspiro a vivir en paz. Reflexionemos.
|
Los trabajadores de ‘Andalucía Directo’ convocan por unanimidad una huelga ante la amenaza de despidos de Andalucía Digital Multimedia Los presentadores del espacio televisivo vistieron ayer de luto. La plantilla demanda un convenio sin precariedad y les equipare con los trabajadores de RTVA 27/02/08 www.revistaelobservador.com “Trabajamos en pésimas condiciones con medios desechados por otras delegaciones, sufrimos jornadas laborales que superan en mucho las 35 horas en régimen de jornada partida (aproximadamente 50 semanales), nuestros salarios a duras penas superan los 1.000 euros. No contamos ni con lo más básico como un sistema de dietas digno que nos permita cubrir las necesidades esenciales o un seguro de accidentes a pesar de estar todo el día en la carretera. Nuestro convenio no se ha visto adaptado desde 2000 en materias tan sensibles como permisos, licencias, equiparación de parejas de hecho o las nuevas modificaciones de la ley de igualdad”. El comunicado del Sindicato de Periodistas de Andalucía, que representa a los trabajadores del programa ‘Andalucía Directo’, reivindica mejoras laborales para una plantilla que pide equipararse al resto de compañeros de la RTVA. Por su parte, la empresa semipública Andalucía Digital Multimedia, ubicada en el PTA de Málaga y responsable de este espacio, “da largas a sus empleados y únicamente está interesada en negociar un supuesto recorte de plantilla”. Tras meses de desencuentro y negociaciones frustradas, la huelga se ha anunciado por unanimidad para los días 4, 5, 7 y del 16 al 21 de marzo.
Pese a que la empresa Andalucía Digital Multimedia (ADM) está constituida con un 42% de capital público del gobierno andaluz, la dirección de la compañía, ubicada en el Parque Tecnológico de Andalucía, en Málaga, se niega a negociar el convenio vigente desde el año 2000 por el que se rigen los aproximadamente 50 profesionales que hacen posible el programa más emblemático y longevo de la televisión pública andaluza. Lostrabajadores llevan desde el pasado julio de 2007 exigiendo que sus condiciones laborales se equiparen al del resto de los empleados de la RTVA para acabar “con una situación de inseguridad jurídica que genera una sensación generalizada de precariedad” y con un convenio colectivo vigente desde 2000 que tachan de “incompleto y defraudador”. Sueldos ‘mileuristas’, jornadas de 50 horas semanales, dietas insuficientes, carencia de un seguros de accidentes, así como de derechos laborales tales como permisos, licencias, aplicación de la ley de igualdad y “un supuesto recorte de plantilla, que haría aun más precaria la situación de los trabajadores y trabajadoras” son, a juicio del Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA), las razones que han impulsado una negociación que hasta el momento no ha tenido respuesta por parte de la dirección de ADM.
Tansólo la convocatoria -finalmente retirada- de movilizaciones para el pasado viernes 18 de enero, coincidiendo con la celebración del décimo aniversario del programa, logró que ADM moviera ficha y aceptara la entrega de un documento con todas las reivindicaciones detalladas, sobre el que, sin embargo, aún no ha hecho propuesta alguna “sin ofertar o entrar a discutir nada de lo planteado”.
Ante lo cual, la convocatoria de huelga para los días 4, 5, 7, y del 16 al 21 de marzo fue aprobada por unanimidad, ha sido registrada en el SERCLA (Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales en Andalucía) y comunicada a la empresa por fax y correo certificado. También está prevista la realización de actos informativos y otras movilizaciones. De momento, ayer los presentadores del espacio televisivo vistieron de luto en señal de protesta y el resto del equipo lució petos reivindicativos. |
|
El hombre que casi conoció a Michi Panero
Es hora de recapitular las hostias que me ha dado el mundo. Hoy vendrán a oír mi último adiós. Bien. Uno a uno van llegando y yo los recibo en batín. Y unos me llaman chaval ¡Largo ya de aquí! ¿Qué queréis de mí? |
Yo, defensor acérrimo del slow food, el slow sex y el pensar con tranquilidad, te recomiendo estos vídeos que pueden ayudarte a ganar tiempo libre. Andar, no correr, pero siempre economizando. Por cierto, todos los trucos están comprobados excepto el del bebé, por motivos obvios.
[Pelar un huevo duro]
[Atarse los cordones]
[Pelar patatas]
[Tranquilizar a un bebé]
[Enfriar latas]
[Quitarse la camiseta]
[Abrir botellas]
[Hacer un sorbete]
Se acerca retumbante el nueve de marzo y cada día resulta más complicado mantener la calma. En los informativos de televisión salen los líderes políticos soltando frases breves, impactantes y bien meditadas para captar la atención de los indecisos o de los que oyen ruido y no saben dónde. Esta época en este país es comparable a un supermercado donde entran los clientes y se encuentran a dos bellas señoritas en minifalda que les invitan a probar sus respectivas marcas de atún. “Nuestro atún es dietético, ecológico y ateo”. “Pruebe nuestro magnífico atún con tomate porque es el único que puede salvar su hipoteca”. Y así hasta que alguna de las dos te ve pasar por caja con su atún bajo el brazo. Pero no. La democracia, y más particularmente una democracia madura, no es un Mercadona. Es otra cosa. Veamos qué ha pasado en estos últimos cuatro años.
Este tema de la selección de los candidatos me parece sumamente interesante. Todos los medios españoles recogen los recuentos, estado por estado, de Hillary Clinton y Barack Obama, pero ninguno se atreve a proponer un sistema de primarias para nuestro país. Allí es la gente políticamente culta quien decide los candidatos a las elecciones. Aquí es la burocracia de los partidos. Es decir que con papas o guarnición, nos tendremos que comer a quien generosamente designe el aparato. Pienso que habría que prestar más atención a los ciudadanos que se empeñan en estar informados y se preocupan por el bien común. Existe un electorado desmovilizado, desorganizado y sin compromiso –ni político ni social- que acaba decidiendo quiénes son los gestores sin tener ni remota idea de lo que ha pasado en su país durante los años anteriores. Claro que ¿a quién le interesa un electorado inquieto y formado políticamente? Es más fácil comprar votos a 400 euros que seducir ciudadanos comprometidos con su barrio, su ciudad y su país.

Estos días atrás ha pasado por nuestro país Muammar el Gaddafi, conocido terrorista e impecable dictador libio –desde 1969 hasta hoy ha llovido mucho-. No he parado de oír y leer en los medios de comunicación que este señor en cuestión viajaba con una jaima y una guardia femenina compuesta por 30 vírgenes, datos que me resultan irrelevantes porque cada uno mete en su equipaje lo que le apetece y nadie ha de protestar por ello. La extravagancia no es una compañera fiel de líderes musulmanes –ni siquiera de los dictadores- y en este lado del mundo la conocemos minuciosamente. Muchos dormimos con ella.
También pienso que la cena de Aznar con Gaddafi debió estar programada por los representantes el alto capital español, para evitar así que el PP fuese quien enrojeciera a todo aquel socialista –y de rebote empresario- que tratara de hacer negocio con el dictador. Al final va a ser verdad lo que hace unos años me decía un amigo del instituto: un político no es más que el celestino de la gente con dinero. Y que muchas veces, creo, hace trabajos en contra de su voluntad e incluso de la de sus votantes. Seguro que a Zapatero le da vergüenza que sus amigos del barrio, los de siempre, vean su foto con el líder libio. Yo lo siento por él, no sólo la han visto sus viejos amigos. La foto ha salido en El País.
Cada vez tengo más sospechas de que personajes como Aznar, el Rey o Zapatero no consultan el mismo diccionario que yo -el de la Real Academia de la Lengua Española- aunque día a día voy entiendo mejor a qué se refieren cuando hablan de democracia.